Junto a los niños hemos creado un libro propio, surgido de sus propias ideas, historias e imaginación. Nuestro objetivo pedagógico era crear un libro que los niños pudieran vivir verdaderamente como su obra.
El primer día observamos juntos distintos libros y nos preguntamos: ¿Qué hace que un libro sea un libro? ¿Qué es importante para nuestro libro? A partir de ahí desarrollamos como grupo una visión común y decidimos plasmar nuestra propia historia.
En otro día retomamos el tema: ¿Qué debe aparecer en nuestra historia? ¿De qué va a tratar? ¿Quiénes son los personajes? ¿Dónde transcurre la acción?
Durante la fase de realización, los niños fueron asumiendo cada vez más responsabilidad: diseñaron las páginas de forma autónoma, redactaron los textos por sí mismos y los ilustraron según sus propias ideas. Este proceso fomentó no solo la competencia lingüística y creativa, sino también el trabajo en equipo.
Especialmente valiosas fueron las intensas conversaciones que surgieron entre los niños durante el proceso — una auténtica muestra de su capacidad de cooperación y escucha mutua. Así nació nuestro libro de grupo, lleno de alegría y orgullo.
El libro terminado es una experiencia preciosa para todo el grupo de los Leones. Está visible en la sala y los niños lo hojean una y otra vez con gran entusiasmo.