Intercambio de tres semanas en Schloss Neubeuern, Alemania

Mi estancia de tres semanas en Schloss Neubeuern fue una experiencia que no olvidaré tan fácilmente. Decidí participar en el intercambio porque quería mejorar mi alemán, conocer gente nueva y vivir en un entorno completamente diferente. La idea de pasar varias semanas en el extranjero me entusiasmó desde el principio.

Ya desde mi llegada quedé impresionada: el castillo y todos los edificios eran preciosos, estaban perfectamente cuidados y rodeados de unas vistas increíbles. Lo que más me sorprendió fue la gran variedad de actividades disponibles allí, como cocina, tenis, esgrima y voleibol.

La vida diaria en el internado era emocionante y variada. El día comenzaba con el desayuno y después teníamos el “Silentium”, un tiempo tranquilo para hacer tareas o estudiar para los exámenes. Las clases empezaban a las 8:05 h y eran muy interesantes, sobre todo, porque había asignaturas que en España no conocía, como Geografía o Religión. También hacía el día escolar más especial el hecho de cambiar constantemente de aulas y edificios.

Después del almuerzo en un comedor precioso, teníamos tiempo libre antes de comenzar las clases de la tarde. Por la tarde se realizaban las llamadas “Gilden”, actividades como golf, teatro, orquesta, cocina o incluso el grupo de TikTok del castillo. Esto me gustó especialmente porque permitía probar muchas cosas nuevas. La cena no era obligatoria, pero siempre era uno de los mejores momentos del día: nos sentábamos fuera, disfrutábamos del buen tiempo y de las vistas, y podíamos compartir mesa con personas muy diferentes.

Los miércoles por la tarde no teníamos clases normales, sino la llamada “Academy”, un formato especial en el que escuchábamos conferencias interesantes o hacíamos excursiones juntos. Durante nuestra estancia, por ejemplo, nos visitó una “influencer” alemana que habló sobre la salud mental, y también hicimos una visita muy interesante a un museo.

Entre los mejores momentos estuvieron nuestras excursiones a Múnich y al Chiemsee. En Múnich visitamos los lugares más importantes de la ciudad y tuvimos tiempo para descubrirla por nuestra cuenta. En el Chiemsee fuimos en barco hasta la Herreninsel y la Fraueninsel y visitamos un castillo. Los fines de semana íbamos muchas veces al lago, jugábamos a las cartas o al voleibol y nadábamos porque hacía muy buen tiempo. Otro momento inolvidable fue el baile de primavera, que estaba decorado de forma preciosa y en el que incluso actuaron bailarines profesionales.

Durante estas tres semanas no solo mejoré mi alemán, sino que, además, hablé mucho inglés, ya que el internado es muy internacional. Conocí a personas de muchos países diferentes – entre ellos China, Portugal y Turquía – y todos fueron increíblemente amables. También los mentores de la residencia fueron muy cercanos y serviciales.

Por último, me gustaría dar las gracias de corazón a mi colegio y también a Schloss Neubeuern por esta gran oportunidad. Estas tres semanas fueron una experiencia inolvidable y espero sinceramente que futuros alumnos también tengan la oportunidad de participar en este intercambio.

Andrea, 10b